Escuchar Radio Clarín en vivo:   

 

OPINA RADIO CLARÍN                           27.11.23

Hoy a las 18.30, en Bulevar Artigas y 18 de Julio se conmemorará la Proclama del Obelisco, al cumplirse el cuadragésimo aniversario del acto en que la ciudadanía entera reclamó el fin de la dictadura, a cuyo frente estaba el Presidente de facto General Gregorio Álvarez.

En la forma y en el fondo, la proclama fue ceñida y terminante. La redactaron los Dres. Enrique Tarigo y Gonzalo Aguirre Ramírez. La leyó Alberto Candeau (CANDÓ), con acentos que siguen resonando en quienes participaron de la jornada, que concitó a 400.000 ciudadanos y se constituyó en la mayor manifestación popular de nuestra historia.

En aquel acto del 27 de noviembre de 1983 –hace hoy 40 años-  los colorados, los blancos, los frenteamplistas y los independientes afirmaron el valor de la democracia y de la vigencia de la Constitución como avenidas naturales para el reencuentro en libertad.

La consigna que convocaba al acto era "Todos juntos por libertad, trabajo y democracia". El estrado lucía la leyenda "Por un Uruguay democrático sin exclusiones".

Un grupo de periodistas y locutores leyó los saludos y notas recibidas. Evocamos sus nombres con la emoción de haberlos sentido amigos a través de la radio: Rubén Castillo, Homero Rodríguez Tabeira, Juan Francisco Fontoura, Américo Torres, Graciela Possamay, Gloria Levy, Vicente Dumas Sottolani, Julio César Ocampo y Cristina Morán.

La proclama que leyó Candó comenzó estableciendo que “todos los partidos políticos, sin exclusión alguna, han invocado hoy al pueblo a celebrar la fecha tradicional de la elección de sus gobernantes y a proclamar su decisión irrevocable de volver a ejercer su derecho al sufragio de aquí a un año, el último domingo de noviembre de 1984.”

Esa “decisión irrevocable” se cumplió puntualmente. En noviembre de 1984 se realizaron las elecciones y a partir del 1º de marzo de 1985 con la asunción del Dr. Julio María Sanguinetti, el pueblo uruguayo recuperó la libertad: la proclama del Obelisco no fue un texto lanzado al aire. Fue un proyecto de vida, igual que la Constitución es un proyecto de vida.

Cuarenta años después, el Uruguay vive en libertad, en un Estado de Derecho. Valoremos el sacrificio de todos los que trabajaron para eso.

Y recordemos que la libertad y el Estado de Derecho no están exentos de debilidades y peligros, por lo cual todo sistema republicano requiere que los ciudadanos sientan, piensen y actúen con lo mejor de sí mismos, ya que el principio de toda República es la virtud de los ciudadanos, como en nuestra comarca enseñó, para siempre, don José Gervasio Artigas.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.            

                                           

OPINA RADIO CLARÍN                           24.11.23

Hoy finaliza la visita del Dr. Luis Lacalle Pou a China, junto a los Ministros de Relaciones Exteriores Omar Paganini, de Economía y Finanzas Azucena Arbeleche, de Industria, Energía y Minería Elisa Facio y de Ganadería, Agricultura y Pesca Fernando Mattos, junto a una comitiva de 40 exportadores.

El Presidente de la República y los cuatro Ministros viajaron para acrecentar la calidad y elevar el grado de las relaciones con el inmenso país asiático e impulsar un Tratado de Libre Comercio que facilite las exportaciones uruguayas hacia el mercado chino.

Para ello, el programa acordado por las Cancillerías incluyó la asistencia y participación del Dr. Lacalle Pou en un seminario dedicado a las “Relaciones Comerciales Uruguay-China” con miras a la “Profundización de los vínculos, hacia una Asociación Estratégica Integral”.

Allí, Lacalle confirmó  su esperanza y su compromiso con el propósito de que Uruguay y China “fortalezcan los intercambios y la comunicación en todos los niveles y en todos los ámbitos”. Y los dueños de casa respondieron destacando que el acercamiento es una realidad tangible, porque la carne, los lácteos y los vinos uruguayos de calidad ya están desde hace tiempo en los hogares comunes de China.

Sabemos todos que el ansiado Tratado de Libre Comercio choca con el escollo de que China quiere acordarlo con el Mercosur entero y no sólo con el Uruguay, pero todo indica que las posiciones podrán acercarse a partir de lo que se dijo y se comprometió en la visita de Estado que está culminando nuestro Presidente. Ojalá los hechos confirmen los anuncios.

Ahora bien.

Haya Tratado o no, el Uruguay entero debe congratularse sin vueltas, porque con apenas TRES MILLONES Y MEDIO de habitantes logró estabilizarse como proveedor de un gigante como China, que tiene una población de  MIL CUATROCIENTOS VEINTISÉIS MILLONES), consiguiendo venderle en el año pasado, productos que sumaron  un valor de 3.675 millones de dólares, un monto que volvió a situar a China como el principal cliente del Uruguay.

Por cierto hay que continuar el esfuerzo para expandir el comercio con el gigante asiático, pero no hay que dejar de valorar lo mucho que se ha logrado en los 35 años de relaciones del Uruguay con China.

Cuando a los uruguayos nos asalta la melancolía, cuando nos dejamos llevar por un sentimiento de estrechez y falta de destino, cuando nos reducimos a “un paisito”, estamos olvidando que, junto con tener instituciones que muchos admiran, nos levantamos todos los días a vencer obstáculos y a lograr metas que –por encima de divisas y de ideologías- nos demuestran que podemos… porque a pesar de todo afirmamos la identidad de grandeza con la cual nos sellaron los fundadores de la nacionalidad y de la República.

        Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.

 

OPINA RADIO CLARÍN                          23.11.23

Jorge Drexler fue galardonado en la septuagésima edición de los Premios Ondas, que se celebró anoche en Barcelona, el Gran Teatro del Liceo.

Los Premios Ondas se entregan a los más destacados profesionales de radio, televisión y música. Los concede anualmente Radio Barcelona, y gozan de gran prestigio porque son los más antiguos galardones de radio y televisión que se instituyeron en España.

En la velada de ayer, nuestro compatriota Jorge Drexler se llevó el premio al “Mejor Espectáculo, Gira o Festival” por las presentaciones en vivo de su último disco, denominado “Tinta y tiempo”.

Al recibir la estatuilla, Drexler pidió permiso al auditorio para “robar unos segundos para decir algo sobre el horror que está pasando en Gaza” y dijo textualmente: "Un espanto como el de Hamás no se soluciona con otro espanto, como el de 5.500 niños palestinos muertos” Y agregó: “Detengamos esta locura, los niños no son prisioneros de guerra para ser secuestrados, ni son bajas colaterales. Esto es un horror, colaboremos entre todos para terminar con esta barbarie de una vez por todas".

La voz de este médico uruguayo que con su música triunfa en el mundo entero, merece resonar en todos los responsables internacionales de las inclemencias y muertes que desencadenan el terrorismo de Hamas y las respuestas del Estado de Israel.

Drexler no es el primer artista con sangre judía que clama por humanizar las relaciones con Palestina. Es notorio que Daniel Bárenboim -pianista y director de orquesta mundialmente consagrado- mantuvo una orquesta palestino-israelí como símbolo de la paz necesaria.

El arte no debe confundirse con banderías políticas, pero no debe abandonar los sentimientos humanitarios –esos sentimientos que deben unirnos precisamente por encima de bandos e ideologías.

Por eso, junto con felicitar a Jorge Drexler por el galardón que agrega a los muchos que ya recibió, lo felicitamos por la sensibilidad con que hace suyo el reclamo de Paz para la Galilea, que nos brota a los uruguayos por unanimidad.

En nuestra casa radial, recibimos con alegría la consagración de grandes valores que, en nuevos ritmos y nueva poesía, reflejan el alma que en nuestra Cuenca del Plata, sembraron los mejores fundadores de la poesía y la música popular.

Y nos conmovemos cuando un triunfador asume el arte  para luchar por el bien y la paz.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.

Opina Radio Clarín                   22.11.23

Súbitamente, a los 84 años, falleció el Dr. José Arocena. Lo abatió un infarto en plena sesión de la Corte Electoral, que integraba desde hacía 13 años y de la que era Presidente desde el año 2014.

La Corte Electoral –organismo que cumplirá 100 años en el inminente 2024- es corazón y nervio de nuestra vida republicana. La calidad de su Registro Cívico sobrevivió a las dos dictaduras que sufrió nuestro país en el siglo XX. Su noble imparcialidad rigió los seis grandes cambios de lema gobernante que la ciudadanía dispuso en las elecciones de 1958, 1966, 1989, 1994, 2004 y 2019.

El Dr. Arocena encarnó y simbolizó la autoridad jurídica y espiritual de la Corte Electoral, que supo presidir sin hacer ruido -con el beneplácito de todos los partidos.  No llegó al cargo por los fulgores de una militancia política, sino por su integridad de hombre probo, con principios, dedicado a comprender y a realzar la condición humana en todos los planos.

Arocena era doctor en Sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. En la Universidad Católica fue docente y profesor emérito de la Facultad de Ciencias Humanas, fue decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Comunicación y fue Vicerrector académico.

Arocena publicó múltiples libros. El último –del año pasado, editado por Planeta- se llamó “Escenarios del Cambio”. Su tesis fue que no debemos aceptar pasivamente la disolución de la familia tradicional, la inseguridad, los miedos y las caídas culturales y no debemos tampoco encerrarnos en el rechazo a lo nuevo. Debemos, en todas las generaciones, enfrentar los cambios con reflexión, enriqueciendo el pensamiento para orientarnos en las incertidumbres de lo nuevo, salvando siempre a la criatura humana.

El ideario del Dr. Arocena tuvo un parentesco natural con el pensamiento de su yerno, el psicólogo y escritor Alejandro De Barbieri, apoyado en las bases filosóficas que enseñó Víktor Frankl.

Servidor público sin estridencias, Arocena fue no sólo una garantía electoral desde la Corte que presidió. Fue una prueba lúcida de que en el Uruguay sigue habiendo lugar para el ciudadano que piensa por su cuenta y para el filósofo que ordena entrecasa las ideas a partir de las cuales vivir.

Por todo eso, en el Dr. Arocena no sólo despedimos al Presidente de la Corte Electoral caído en su puesto de trabajo.

Por encima del cargo que ejerció, homenajeamos a un tipo de uruguayo que debemos custodiar y apoyar, para que jamás perdamos la conciencia artiguista de ser “nosotros mismos”.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.

OPINA RADIO CLARÍN                            21.11.23

El Dr. Washington Abdala publica hoy una columna de análisis socio-político sobre la victoria de Javier Milei en el balotaje argentino de anteayer.

Como saben nuestros oyentes, el Dr. Washinton Abdala es hoy Embajador del Uruguay ante la OEA y fue periodista, diputado y senador. También fue profesor de ciencia política en la Universidad de la República y fue asiduo partícipe en ruedas de televisión.

En el correr de esa nota, no analiza las singularidades internas de lo que condujo al repudio electoral de la miseria y las corruptelas en cascada, que signaron a la etapa que terminará el inminente 10 de diciembre.

En vez de eso, el autor desgrana reflexiones filosóficas sobre la política y los estados de ánimo de los pueblos. En ella revive una verdad que es antigua y esencial, pero que muchas veces se olvida.

Esa verdad no puede ser más sencilla. En las palabras del Embajador Abdala, se sintetiza en la comprobación de que “Los gobiernos que no cumplen con las expectativas que se les depositaron, ante la instancia electoral son relevados de sus funciones: así opera la alternancia democrática; y así ingresa una nueva fuerza política al poder. Esto es lo que sucede cuando quien tiene el poder no satisface al ciudadano en sus reclamos: no se les renueva la confianza.”

En última instancia, con los gobernantes y los partidos políticos sucede lo mismo que ocurre en todos los órdenes de la vida: si la atención en un simple restaurante no nos deja contentos, volveremos a ese restaurante lo menos posible… y al final no iremos más.

En la vida de las democracias es igual: cuando la insatisfacción se repite, llega un momento en que, para ganarle al descontento, ya no basta apelar a la fidelidad de los votantes y ya no sirve contratar especialistas en trucos publicitarios que invadan las redes sociales.

En definitiva, la democracia debe asentarse en la verdad de los hechos en diálogo abierto con la verdad de los sentimientos ciudadanos. Por eso es tan importante que no haya zonas oscuras ni agujeros negros en la comunicación entre los gobernantes y los gobernados.

El Dr. Abdala finaliza su nota en Infobae afirmando que “Los pueblos nunca se suicidan: los matan los malos gobernantes. Los pueblos están ávidos de alcanzar buenos tiempos y felicidad colectiva. Si el gobernante está a la altura de las circunstancias alcanzará metas en su recorrido. Si resulta un personaje menor, siempre se puede estar peor.”

También eso es verdad. Y debemos tenerlo especialmente presente en nuestro Uruguay, que desde principios del siglo XX aprendió a respetar al adversario, a obedecer las urnas y a alternarse en el poder.

Esa tradición debemos custodiarla como ciudadanos, acostumbrándonos todos a dialogar en voz alta y fuerte, pero con el respeto fraternal que nos debemos como personas y como República.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.

Audio de Editorial:

 

 

OPINA RADIO CLARÍN            20.11.23

Para la prensa del mundo entero fue un sacudón noticioso el desenlace del balotaje de ayer en la Argentina. Las encuestas hacían prever un desenlace reñido voto a voto. Fue todo lo contrario: fue una verdadera paliza electoral, donde –en la opción de hierro que impone todo balotaje- el economista Javier Milei le sacó más de 11 puntos de ventaja al Ministro de Economía Sergio Massa.

Para el Uruguay, no fue sorpresa la consagración del señor Javier Milei como Presidente de la República Argentina a partir del 10 de diciembre. Desde los ideales y desde los valores cívicos que siguen predominando en esta margen del Río de la Plata, esperábamos desde años atrás una reacción frontal de la ciudadanía argentina ante la ristra de escándalos y fraudes que acumuló el kirchnerismo. Llegó ayer, 19 de noviembre, en un balotaje histórico.

En realidad, nada de lo que ocurre en la Argentina deja de repercutir e importarnos –y no por motivos económicos, que los hay, sino porque argentinos y uruguayos tenemos parentesco de sangre y de espíritu, que nos hacen confluir en los valores profundos que atesoran, a la vez, el tango, el folklore, la poesía y la historia.

Hemos construido destinos diferentes, pero no existen en el mundo dos naciones más afines entre sí que el Uruguay y la Argentina.

Por eso, celebramos que ayer haya vivido una verdadera revolución pacífica mediante un pronunciamiento en las urnas que pudo inspirar desconfianza pero resultó ejemplar y no registró dudas ni impugnaciones. En la consolidación de la democracia como método para resolver las contiendas, merecen recuerdo las luchas por la libertad que trajeron a nuestras costas sucesivas oleadas de desterrados, entre los cuales muchos fueron hombres insignes que hasta dan nombre a calles nuestras, como Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre, Juan Carlos Gómez y otros.

Ayer la Argentina echó por tierra una hegemonía. Le dio la Presidencia a un ciudadano sin grandes antecedentes políticos, que surgió en sólo dos años de campaña que ha sostenido opiniones discutibles y que en tres semanas asumirá el gobierno sin partido, sin gobernadores que le respondan y sin mayoría parlamentaria.

La bandera del triunfador de ayer es la libertad.

Hay que desear que la inspiración de la libertad restablezca en la Argentina el respeto por el adversario, que en buena parte se perdió en la campaña electoral y antes.

Y hay que desear también que la libertad sirva como método para construir juntos por encima de diferencias programáticas, de modo que sea “libertad creadora” en el sentido que reclamaron Mariano Moreno, Alejandro Korn y tantos grandes pensadores que tuvo y sigue teniendo la Argentina.

        Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.     

Opina Radio Clarín                            17.11.23

El triunfo 2 a 0 de Uruguay ante la-Argentina-campeona-del mundo nos dio una noche de insomnio alegre, que hoy es seguida por toda clase de análisis y comentarios futboleros.

Los goles de Ronald Araújo a los 41 minutos del primer tiempo y de Darwin Núñez a los 42 minutos del segundo tiempo reflejaron la realidad de un partido en que la selección celeste fue netamente superior a la adversaria.

Las crónicas subrayan que con la dirección de Bielsa, Uruguay recuperó la identidad de su juego. Eso es cierto, pero lo recuperado no es sólo el poder de juego y la capacidad de triunfo en las canchas mayores. Lo recuperado es también el poder simbólico del fútbol, la identidad futbolística incorporada a la identidad oriental.

Desde hace un siglo, el fútbol se erigió en uno de los factores más importantes de la consolidación nacional. Cuando en las Olimpíadas de 1924, el Uruguay se consagró por primera vez Campeón Mundial -en el estadio de Colombes, cerca de París-, el nombre de nuestra República adquirió estatura no sólo en fútbol sino en todo el contexto internacional.

Esa victoria, seguida del Campeonato Mundial conseguido en las Olimpíadas de Ámsterdam y del Campeonato Mundial profesional ganado en 1930 en el Estadio Centenario, le dieron a nuestro Uruguay el sentimiento de Gran País, que iba a reafirmarse 20 años después en la epopeya de Maracaná de 1950.

La victoria de anoche en La Bombonera de Buenos Aires -tan luego ante la selección campeona mundial y con Messi en la cancha- merece proyectarse como una parábola repleta de sabiduría, que nos enseña que debemos pensar al Uruguay como un proyecto de vida grande, pujante, capaz de disputar éxitos y lograrlos.

No se trata de caer en triunfalismo por ganar UN partido viniendo de derrotas múltiples.

Se trata de saber que podemos, que tenemos jóvenes capaces de emular glorias pasadas.

Se trata de enterarnos definitivamente que NO somos un “paisito”, sino un gran país siempre posible.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.

Audio emtido por la 580 AM:

 

Opina Radio Clarín           16.11.23

La Fiscalía General de la Nación publicó una serie de recomendaciones realizadas por el Fiscal de Corte, Juan Gómez, en una nota que envió a los fiscales en procura de recuperar la reserva de las investigaciones, que en casos muy notorios se ha perdido totalmente.

En el documento, el Dr. Juan Gómez reconoce que el periodismo es un “actor fundamental para el fortalecimiento de la democracia” y afirma que hoy es necesario darles a los Fiscales pautas para su vinculación con la prensa porque “los temas de la Justicia penal interesan cada vez más” y los medios de comunicación les dedican cada vez más espacio.

En su comunicado el Dr. Gómez encareció a los fiscales:

- que eviten “realizar comentarios públicos por cualquier vía” durante la etapa previa a la formalización judicial”;

- que mantengan reserva de los casos cuando “la divulgación de información sensible pueda comprometer el desarrollo de las investigaciones”; y

- que eviten utilizar redes sociales para “comentar aspectos vinculados a las investigaciones penales y debatir con terceros sobre las mismas”.

Basta conocer estas recomendaciones y saber que el propio Fiscal de Corte declara que “no son obligatorias y cada fiscal las aplicará de acuerdo con sus propios criterios en el marco de su independencia técnica”, para confirmar que estamos enfrentando una peligrosa banalización del secreto de las investigaciones y una relatividad, también peligrosa, de las seguridades que debe darnos el servicio de Justicia en el trámite y en el resultado.

Con el antiguo Código del año 1878 y con el Código de 1980, el secreto del presumario no era una mera recomendación: era una exigencia legal, que se imponía al Juez de Instrucción, a sus actuarios y hasta al más modesto de los ordenanzas. Su violación acarreaba reproches, sanciones graves y hasta castigo penal.

La realidad es que hemos bajado del secreto mandado y custodiado por la ley, a unas recomendaciones que cada cual aplicará como quiera.

Y esa es una prueba más de que el procedimiento penal que entró en vigencia en el 2017, en sólo seis años ha demostrado que es inservible.

Por lo cual, la ciudadanía –y no sólo los especialistas en Derecho- debe reclamar que se lo derogue, ya que, a la vista está, estamos viviendo todo lo contrario de las garantías formales del Derecho Procesal.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.

 

OPINA RADIO CLARÍN                       15.11.2023

Hoy se celebra el Día Mundial sin Alcohol.

La OMS -Organización Mundial de la Salud- estableció el 15 de noviembre para concientizar a la humanidad sobre los perjuicios para  la salud que provoca el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

La fecha integra el plan de lucha Sistema Mundial de Información sobre el Alcohol y la Salud, cuyos informes nos ilustran sobre las consecuencias personales, sanitarias y sociales del alcoholismo.

Se sabe que el consumo de alcohol engorda, aumenta la presión, torna irascible,  tensiona el despertar, quita el optimismo,  debilita la voluntad y disminuye gradualmente a la persona.

Pero en general no se sabe que en nuestra América Latina, según un estudio de la OMS, la ingesta de alcohol por persona supera un 25 % al promedio del resto del mundo.

En cifras concretas: desde 2013 a 2015, el alcohol provocó, en promedio, 85 mil muertes por año; y nada indica que el cuadro haya mejorado desde 2015 hasta ahora.

Según la OMS, medido el consumo en litros de alcohol puro, por año el consumo promedial es de 5 litros y medio, muy cercano al de México, que es 5 litros con 700 mililitros.

Nuestros vecinos arrojan cifras sensiblemente mayores.-

La Argentina aparece con una ingesta por persona de 9 litros 880 mililitros (prácticamente 10 litros) de alcohol puro por año, por cuya causa mueren anualmente más de 8.000 personas.

El Brasil –siempre según la OMS- consume por año 7 litros 700 mililitros, casi ocho litros de alcohol medido en estado de pureza.

Estos números –y muchos otros que podríamos indicar- imponen que tomemos muy en serio este Día Mundial sin Alcohol.  Y por fuera de los números, las consecuencias para la salud son demasiado dramáticas para pasarlas por alto: dificultades de memoria; enfermedades cardíacas y hepáticas; cáncer; daño al estómago; aumento de la presión arterial; accidentes cerebro vasculares; violencia e irritabilidad; daño al feto. Y, como todos sabemos, el consumo de alcohol aumenta el peligro de accidentes fatales para los choferes que violan la prohibición de conducir alcoholizado.

En definitiva, cuidar la salud es una responsabilidad de cada uno- El art. 44 de nuestra Constitución declara que “Todos los habitantes tienen el deber de cuidar su salud, así como el de asistirse en caso de enfermedad.”

        Los números que hemos repasado y las desgracias personales y familiares que apareja el alcoholismo son motivo para redoblar el esfuerzo para combatirlo en los mayores y prevenirlo en los jóvenes.

Es que la adicción al alcohol pone en riesgo nuestro destino individual y colectivo. Y eso es demasiado grave para dejarlo pasar inadvertido.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.